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La infancia rota: silencios y resistencias frente al maltrato
En el patio de una primaria de Iztapalapa, los dibujos de los niños muestran casas sin ventanas, figuras humanas con brazos desproporcionados y soles pintados de negro. La psicóloga escolar, Laura, explica en voz baja: “Cuando un niño dibuja así por semanas, sabemos que algo lastima su mundo interior”. Estas señales silenciosas son apenas la punta del iceberg de una realidad que México aún no logra enfrentar con decisión: según datos del SIPINNA, cada día se registran 72 denuncias por maltrato infantil, pero se estima que por cada caso reportado hay cuatro que nunca se denuncian.
Entre el castigo y la ‘crianza’
En el mercado de La Merced, una madre jala bruscamente del brazo a su hija mientras grita: “¡Así aprenderás a portarte bien!”. Escenas como esta se normalizan bajo el argumento de que “una nalgada a tiempo” es parte de la educación. Esta percepción cultural tiene raíces profundas: estudios de la UNAM revelan que 6 de cada 10 adultos consideran aceptable el castigo físico “moderado”. La paradoja es dolorosa: el mismo país que inventó el concepto de “los niños primero” mantiene prácticas que vulneran sus derechos básicos.

La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (2014) fue un avance jurídico indiscutible. Estableció sistemas de protección integral y prohibió explícitamente el castigo corporal. Sin embargo, su implementación tropieza con obstáculos cotidianos:
- Fiscalías especializadas que existen solo en 9 estados
- Jueces no capacitados en perspectiva infantil
- Escuelas que prefieren “no meterse en problemas familiares”
Los guardianes invisibles
Frente a estas fallas sistémicas, surgen redes de protección inesperadas. En Ecatepec, las “abuelas puente” —mujeres mayores que vigilan los parques— han detectado y reportado 47 casos de maltrato en los últimos dos años. “Conocemos los gritos que no son de juego”, dice doña Chabela mientras teje sentada en su banco habitual.
Otro faro de esperanza viene de Guadalajara, donde el programa “Voz Infantil” entrena a niños como promotores de derechos entre sus pares. “Me enseñaron que nadie debe tocarme sin permiso”, explica Valeria, de 10 años, mostrando su cartilla de actividades. Estas iniciativas ciudadanas demuestran que el cambio cultural es posible cuando se escucha directamente a la infancia.
Los pendientes urgentes
El caso de Fátima —la niña de 7 años asesinada en 2020 tras múltiples señales ignoradas— dejó al descubierto las grietas del sistema. A casi cuatro años de esa tragedia, los avances son insuficientes:
- Sólo 15% de las escuelas cuenta con protocolos de detección
- Los Centros de Atención a la Violencia Familiar operan con 40% menos presupuesto que en 2018
- El número de psicólogos escolares no cubre ni la mitad de las necesidades
Expertos proponen tres transformaciones clave:
- Reformar los Códigos Civiles estatales para eliminar eufemismos como “corrección moderada”
- Crear juzgados especializados con lenguaje accesible para niños
- Incluir educación emocional desde preescolar
En el Día de la Lucha contra el Maltrato Infantil, vale recordar que cada dibujo oscuro, cada silencio prolongado, cada mirada esquiva puede ser el grito mudo de una infancia herida. Como sociedad, tenemos la deuda histórica de convertir ese dolor en acción, y esa acción en protección real.
Fuentes consultadas:
- SIPINNA (2023). Informe anual sobre violencia infantil
- UNAM (2022). Estudio sobre percepciones del castigo físico
- Red por los Derechos de la Infancia (REDIM). Reporte sombra 2023
- Entrevistas con actores clave en CDMX, Ecatepec y Guadalajara