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Jornadas invisibles: la otra pandemia laboral en México
A las 4:30 AM, cuando la ciudad aún duerme, Adrián ya carga costales de 50 kilos en la Central de Abastos. A sus 32 años, tiene la columna deformada por el esfuerzo repetitivo, pero no figura en ningún registro: es “ayudante eventual”, fantasía legal que lo excluye de prestaciones básicas. Su historia se multiplica en millones de mexicanos que trabajan en la sombra de la formalidad. Datos del INEGI revelan que 56% de la fuerza laboral (32 millones) carece de seguridad social completa, cifra que escaló tras la pandemia.
El espejismo de la protección legal
La Ley Federal del Trabajo, reformada en 2019, establece condiciones mínimas de seguridad. Sin embargo, su aplicación se diluye en realidades como:
- Repartidores de apps sin reconocimiento laboral (1.2 millones según STPS)
- Jornaleros agrícolas expuestos a pesticidas sin equipo
- Costureras informales con jornadas de 12 horas por salarios miserables
El contraste es brutal: mientras en las zonas industriales de Nuevo León las fábricas implementan protocolos de ergonomía, en los talleres clandestinos de Tepito niñas de 14 años operan máquinas sin guardas de seguridad.

Resistencias desde la base
En este panorama desolador, brillan iniciativas como la Red de Mujeres Sindicalistas, que ha capacitado a 8,000 trabajadoras domésticas en derechos laborales. “Ahora sabemos que deben darnos equipo de limpieza y vacaciones”, explica María, empleada en Lomas de Chapultepec.
Otro destello viene de Puebla, donde la Cooperativa Tosepan ha implementado el primer modelo de seguridad social comunitaria para productores de café. “Aportamos según nuestra cosecha y tenemos médico propio”, detalla don Filemón, socio fundador.
Los pendientes que duelen
México sigue sin ratificar el Convenio 190 de la OIT sobre violencia laboral, y persisten vacíos como:
- Inspección laboral con sólo 800 inspectores para 4.5 millones de centros de trabajo
- Subregistro de enfermedades profesionales (sólo se reporta 1% según IMSS)
- Precariedad tecnológica: plataformas digitales eluden responsabilidades
En este día, conviene recordar que la verdadera seguridad laboral no se mide por discursos, sino por hechos concretos: espalderas que no se arquean, pulmones que no se envenenan, y vidas que no se apagan en talleres fantasmas. Como bien lo resume Adrián mientras acomoda su próximo costal: “El trabajo digno no debería ser lujo de unos cuantos”.
Fuentes consultadas:
- INEGI (2023). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
- STPS (2023). Reporte sobre economía de plataformas
- OIT México. Estudio sobre inspección laboral
- Testimonios recopilados en CDMX, Puebla y zona agrícola de Sinaloa